<
>

Aguarda un maratón de emboscadas al América

play
América, con muy poco, le ganó al Toluca en el Nemesio Díez (1:27)

Las Águilas suman 10 puntos en 4 fechas del Apertura 2019. (1:27)

LOS ÁNGELES -- Ruta crítica para el América. Pululará más tiempo en aeropuertos, traslados y salas de espera, que en la cancha. Un maratón de emboscadas.

Un Vía Crucis: Atlanta United (Copa Campeones), Morelia, Tigres dos veces (Copa de las Ligas y Liga Mx), Pachuca y Atlas. El periplo, entre el miércoles 14 de agosto y el viernes 30 de agosto.

Mientras sondea videos y currículos, buscando refuerzos, en El Nido arman una logística compleja para sortear con éxito y con éxitos seis juegos, cuatro de ellos de peso en La Liga.

El anaquel se le vació a El Piojo. Edson Álvarez, Agustín Marchesín, Mateus Uribe fueron vendidos, y Roger Martínez envía videos de sus pocos y mejores goles hasta a la segunda división de Gales y San Marino con tal de regresar a Europa.

Mientras tanto, con Emanuel Aguilera entre algodones, al igual que Nico Castillo y el Pizzero Benedetti, en El Nido tratan de acomodar a Jeremy Ménez, incluso abaratándolo, para librarse de la plaza y de su salario.

Sin embargo, América ha hecho frente a dos juegos de alta exigencia y los ha resuelto con victoria: Xolos y Toluca, el primero por un plantel fortalecido, y el segundo, por el director técnico, y cuyo plantel dio la mejor exhibición del torneo.

Sin faltar a sitios de protagonismo, con un campeonato incluso, Miguel Herrera patentiza su habilidad para dejar simientes y fortalecer cimientos.

Y, futbolísticamente, en medio de tantas ausencias, el América se muestra mejor. Ha depurado su estilo de juego, y al ganar en precisión y comprensión, gana en velocidad y dinámica en sus transiciones en la cancha.

La evolución de un Guido Rodríguez decepcionante en su primer torneo, a la consolidación absoluta como capataz en la Liga en su puesto. En junio, creen en América, se irá a Europa.

Y se agrega la inesperada evolución de Renato Ibarra, quien ha pasado de ser un fondista tozudo, impreciso, a mejorar sus servicios al área y lleva la misma cantidad de goles (2) en estas cuatro fechas que en los tres torneos anteriores.

Y al hablar de esa ruta crítica de seis juegos en 17 días, el forzado proceso de recuperación, la incomodidad de los viajes, la expectación y las expectativas no reducen en torno al americanismo.

Ciertamente, aun sabiendo que América debe ganar todo, Miguel Herrera deberá ser cauto para administrar los ritmos y los riesgos de lesiones, más allá de que suele tener planteles bien preparados físicamente y que aún La Liga no llega a los tiempos de alta exigencia.

Menos osado tal vez que Ricardo LaVolpe quien arrojó --con éxito--, a Edson Álvarez y Diego Láinez a las fieras, pero El Piojo ha mostrado que tiene un batallón de imberbes a los que quiere administrar y sin precipitaciones.

Sin duda, a las ausencias por venta o lesiones, Miguel Herrera ha fortalecido la forma de jugar al futbol, y así como en su momento no extrañó a Mateus Uribe por su baja de juego tras problemas familiares, ahora tampoco lo hace con Edson Álvarez.

Claro, ahora el gran desafío de Miguel Herrera pasa por encima de las dificultades, por ejemplo, que tuvo ante Xolos y Toluca, ya con ausencias notorias, y con los adversarios, como psas siempre, sublevados, exaltados por ese código insultante del #ÓdiameMás.

Con esta cruzada por delante, el agotamiento y la tirria evidente de los adversarios, la mejor manera de manipular los efectos de ese trasiego, serán los buenos resultados, y de no darse plenamente, manejar con pinzas de odontopediatra, los momentos anímicos, morales y físicos del grupo.